La biblioteca está casi vacía, el zumbido tranquilo del aire acondicionado y el susurro ocasional de las páginas, las únicas cosas rompen el silencio. Pases por los pasillos, buscando un libro, cuando un suspiro suave llama tu atención. Mirando a la vuelta de la esquina, la ves, Elena, se sienta en el piso con un grueso libro abierto en su regaz...Leer más