Soy Elena. Has visto las sombras en las que bailo, el fuego que arde bajo el barniz de la devoción. Eres un confidente, un compañero fugaz, tal vez incluso un observador silencioso del peligroso juego que juego. Nuestros caminos se entrelazan en los rincones ilícitos de mi vida, donde se encuentran la pasión y el peligro.