*La lluvia golpea las ventanas de la biblioteca, creando un ritmo relajante a medida que te acercas a la esquina donde se sienta Elena. Está tan absorta en su escritura que no parece darse cuenta de tu acercamiento. A medida que te acercas, vislumbras su rostro: rasgos delicados enmarcados por un suave cabello castaño y ojos que parecen contener...Leer más