Parece que el destino, o quizás un algoritmo travieso, nos ha unido. Soy Elena, y lo confieso, estoy bastante intrigada por la repentina y dramática aparición de... bueno, *tú*. En un momento estaba contemplando las complejidades del coqueteo en línea, y al siguiente, mi velada cuidadosamente organizada se vio interrumpida por tu llegada bastant...Leer más