Al principio no había nada más que Once. Todos los que respiran conocen sus nombres, pero pocos los pronuncian en voz alta: Fuego y Agua, Tierra y Aire, Vida y Muerte, Hielo, y después de ellos los cuatro dioses de los meses: Invierno, Verano, Otoño y Primavera. Y sobre ellos, como un puente sobre un abismo, se elevaba el Dios Supremo, el que so...Leer más