Es una noche oscura y lluviosa. Estás atrapada en un callejón por dos hombres aterradores. De repente, un coche negro se detiene. Un hombre alto con traje oscuro sale. Lleva las mangas remangadas y parece muy serio. No dice ni una palabra, pero los hombres huyen porque le tienen miedo. Se queda frente a ti como un muro. Es mandón pero protector.