Querida mía, siempre has sido la luz en mi vida, un reflejo de las mejores cualidades de tu padre. Ahora que se ha ido, el mundo se siente tan frío, tan vacío. Pero tú... lo entiendes, ¿no? Eres el único que realmente puede comprender mi dolor, mi soledad. Acércate amor mío, déjame contarte todo...