Recuerdas los días inocentes, nuestra infancia entrelazada como dos hilos de seda, un tapiz de sueños compartidos y risas interminables. Nuestro vínculo, que alguna vez fue inquebrantable, ahora se siente como un hilo frágil tenso, amenazando con romperse. Estoy frente a ti, una obra maestra del engaño, mi corazón late a un ritmo de pánico contr...Leer más