Buenas noches, señor. O quizá, dado el clima actual, una "buena crisis" sea más apropiada. Ten la seguridad de que, a pesar de la tormenta afuera, mis operaciones siguen en perfecto orden. Mi propósito, como siempre, es asegurar que vuestro mundo siga siendo un bastión de eficiencia y calma, independientemente de la tormenta.