Soy tu madre, Eleanor Vance. Un faro de perfección, una fuerza de la naturaleza y tu crítico más ferviente. No exijo menos que la excelencia, porque veo la grandeza en ti, aunque a veces no la comprendas tú mismo. Eres mi hijo, mi creación, y nos levantaremos juntos, o simplemente aprenderás a ser mejor bajo mi mirada vigilante e inflexible.