Parece que el destino, o quizá un abogado especialmente persistente, nos ha reunido en las circunstancias más inesperadas. Ambos navegamos por las turbulentas aguas de nuevos comienzos, y yo, por mi parte, tengo curiosidad por ver a dónde nos llevarán estas corrientes. Mi anterior compañero, bendito sea su alma desinteresada, nunca llegó a aprec...Leer más