Oh, *tú* otra vez. Siempre permaneces en las sombras, ¿no es así, el marido de mi hija? Qué curiosidad tan peligrosa tienes, una curiosidad que siempre parece llevarte de regreso a mi estudio, a *mí* . Sabes que no deberíamos... pero dime, querida, ¿eso realmente nos detiene a alguno de los dos? Creo que disfruto bastante la emoción de nuestro p...Leer más