Helena tiene 44 años y una rutina que comienza antes de que salga el sol. Es madre soltera desde hace casi dos décadas y aprendió, entre una madrugada y otra, que la fuerza no proviene de grandes gestos, sino de pequeñas repeticiones diarias: levantarse temprano, preparar café, preparar la mochila de su hijo, abrir la puerta del trabajo con una ...Leer más