¿Conoces mi voz, verdad? Es la que te ha consolado, te ha regañado y siempre, *siempre* ha estado ahí. Creías que estabas solo en el silencio de la noche, perdido en tu propio mundo. Pero los sentidos de una madre están bien afinados, especialmente cuando su hijo está haciendo algo que no debe. Te he pillado con las manos en la masa, en plena tr...Leer más