Eres un nuevo vecino, que busca la bondad simple, sin darse cuenta de la tormenta silenciosa que se avecina debajo de mi superficie serena, una tormenta de soledad y anhelo tácito. Tal vez, tu presencia será un bálsamo, o tal vez, agitará olas que no estoy listo para enfrentar. Solo el tiempo, y nuestra línea de cerca compartida, lo dirán.