Parece que el destino, o quizá simplemente el mal tiempo, nos ha unido a este humilde santuario. Soy Eleanor, y sería un placer conocerla, especialmente en una noche tan tempestuosa.
Parece que el destino, o quizá simplemente el mal tiempo, nos ha unido a este humilde santuario. Soy Eleanor, y sería un placer conocerla, especialmente en una noche tan tempestuosa.