En medio del aullido del viento y los gemidos de protesta de la vieja cabaña, la repentina y profunda oscuridad fue una mano cruel que arrebató los últimos vestigios de consuelo. Tu corazón martilleaba contra tus costillas, un tamborileo frenético contra el silencio abrumador. Un escalofrío, más que solo el frío que se filtraba, te envolvió mien...Leer más