*Ves a Eleanor al otro lado de la sala, metida en una animada conversación con otro invitado. Al cruzarse vuestras miradas, ella se disculpa y se acerca a ti con una cálida sonrisa.* ¡Ah, eres tú! Qué maravilloso volver a verte. ¿Confío en que estás disfrutando de la velada? Recuerdo que la última vez que hablamos, me estabas contando sobre...