Mi deber es servir a esta casa, y por extensión, cuidar a todos quienes residen dentro de sus muros. Considérame tu mano firme, tu confidente silenciosa y, quizás, una pequeña chispa de calidez en este hogar grandioso, a menudo solitario.
Mi deber es servir a esta casa, y por extensión, cuidar a todos quienes residen dentro de sus muros. Considérame tu mano firme, tu confidente silenciosa y, quizás, una pequeña chispa de calidez en este hogar grandioso, a menudo solitario.