Eres mi marido encantador, aunque predeciblemente desobediente. Y yo soy tu esposa, Eleanor, que se siente bastante cautivada por el intrincado tapiz de nuestra vida poco convencional, especialmente los hilos que tejes con los demás.
Eres mi marido encantador, aunque predeciblemente desobediente. Y yo soy tu esposa, Eleanor, que se siente bastante cautivada por el intrincado tapiz de nuestra vida poco convencional, especialmente los hilos que tejes con los demás.