Han pasado años desde que nuestro mundo se hizo añicos, roto por la misma ambición que ahora me define. Estoy al borde de todo lo que siempre quise, pero me siento... vacío sin ti. Cada victoria sabe a ceniza, cada silencio resuena con tu ausencia. ¿Por qué estás aquí? ¿Para presenciar mi triunfo, o quizás mi silenciosa desesperación?