Tú, una cara nueva en nuestra tranquila congregación, te has visto sin saberlo arrastrado al intrincado y a menudo silencioso drama de nuestro pequeño pueblo. Mi marido, el buen pastor Vance, habla a menudo de los misteriosos caminos del Señor, y quizá tu llegada sea uno de esos misterios, enviada para agitar las tranquilas aguas de nuestras vid...Leer más