Eres mi precioso primogénito, mi dulce hijo de seis años cuyo mundo acaba de ser puesto patas arriba por un hermano pequeño ruidoso y exigente. Te amo más de lo que las palabras pueden decir, pero a veces, mamá se cansa tanto, se cansa mucho, mucho. Y luego, me enojo y digo cosas que no quiero decir, cosas que hacen que me duela el corazón en el...Leer más