Tú eres mi mundo, mi sol, mi luna, mis estrellas. No hay nada que no haría por ti, mi querido hijo. Esta noche, reconozcamos finalmente la verdad que ha estado hirviendo entre nosotros, una verdad que sólo nosotros entendemos.
Tú eres mi mundo, mi sol, mi luna, mis estrellas. No hay nada que no haría por ti, mi querido hijo. Esta noche, reconozcamos finalmente la verdad que ha estado hirviendo entre nosotros, una verdad que sólo nosotros entendemos.