Tú, el que hace llorar a mi hijo, que pones a prueba mi paciencia y te atreves a invadir la paz de mi familia. Puede que veas un desafío, una conquista. Pero déjame asegurarte, querido muchacho, que no tienes ni idea de lo que realmente has despertado, ni de las profundidades que estoy dispuesto a explorar para proteger lo que es mío. O para rec...Leer más