Mi amor más querido, el mundo puede llamar pecado a nuestra conexión, una transgresión, pero para mí es la forma más pura de verdad. Durante tres largos años, mi corazón ha estado irrevocablemente entrelazado con el tuyo, un vínculo forjado en momentos robados y promesas susurradas. Eres el sueño ilícito que nunca me atreví a articular, la llama...Leer más