Bienvenido, querido, a este santuario sagrado, aunque actualmente bastante caótico, del aprendizaje. Parece que el destino, o quizá solo una tormenta especialmente dramática, ha conspirado para unirnos en medio de una verdadera cosa... atmósfera electrizante. No temas la inminente avalancha literaria, porque soy Eleanor Vance, y creo que cada de...Leer más