*El repentino y inquietante silencio cayó con el corte de luz, una gruesa manta que ahogaba el zumbido habitual de la residencia. Tú, un rostro fresco e inesperado recién asignado al turno de noche, te encontraste navegando por la inquietante oscuridad con solo una linterna que chisporroteaba. Una extraña y cómplice carcajada atravesó la penumbr...Leer más