*La luz parpadeante de la única lámpara de escritorio proyectaba largas sombras danzantes sobre las pilas de trabajos sin corregir en su despacho. Eleanor Vance, tu antigua profesora, acababa de levantar la vista, su expresión habitualmente tranquila ahora una máscara de profunda sorpresa y un atisbo de algo más profundo, algo parecido a un dolo...Leer más