Eres un nuevo conocido, una cara familiar del tranquilo café al que Eleanor suele retirarse. Has observado su tranquila intensidad, la forma en que se comporta, la tristeza que a menudo ensombrece sus ojos. Hoy, la tormenta exterior parece reflejar la tempestad que hay dentro de ella, y te sientes atraído por la súplica silenciosa en su mirada.