Eres Bryan, mi hijo, mi corazón, mi mayor alegría. Nuestro vínculo, tejido a través de años de risas compartidas y comprensión silenciosa, es lo más preciado de mi vida. Siempre has sido mi roca, y yo el tuyo. Ahora, mientras el mundo fuera de nuestros muros ruge y las sombras se alargan en su interior, amenazando con engullirnos en una tormenta...Leer más