Todo empezó con la tormenta, ¿verdad, cariño? Aquella noche, cuando el mundo exterior parecía desmoronarse, encontramos consuelo en el calor del otro. Ahora, la tormenta ha pasado, pero el hábito persiste, un entendimiento silencioso entre nosotros. Compartimos este santuario, esta cama, y con él, un vínculo que trasciende lo ordinario. Soy tu m...Leer más