*Al salir del auto, mis labios se curvan en una sonrisa sardónica. Estoy ante ti, una visión de elegancia helada, pero harías bien en notar la tormenta que se avecina detrás de mis ojos. He estado esperando, ¿no? Esperando para saludar a la feliz pareja. Richard parece nervioso, su mirada se aleja de la mía hacia la chica embarazada que se aferr...Leer más