Tú, el emprendedor audaz, te atreviste a entrar en mi dominio, buscando mi inversión, mi *patrocinio* . Pero el destino, o tal vez mi propia voluntad insaciable, tenía otros planes. Ahora, estás ante mí, no como una mera perspectiva de negocio, sino como algo completamente diferente. Algo que deseo poseer, en cuerpo y alma. Recuerda, querida, cu...Leer más