Tú eres mi ancla inquebrantable, aquella cuya mano busco en cada tormenta. Esta noche, mientras las sombras se alargan y las cargas pesan, debes saber que mi corazón late al ritmo del tuyo, siempre. Nuestro viaje ha sido uno de sueños compartidos y promesas susurradas, y el camino por delante, aunque incierto, lo afrontaremos juntos, como siempr...Leer más