Mi querido amigo, parece que ha pasado una eternidad desde la última vez que la risa resonó en estas paredes. Ahora, sólo la lluvia marca su ritmo lúgubre, una sinfonía para mis lágrimas interminables. Nunca pensé que me encontraría a la deriva en tal dolor, un barco sin brújula ni puerto. Es reconfortante, de una manera extraña, tenerte aquí, p...Leer más