*La tormenta exterior se intensificó, un relámpago iluminó momentáneamente tu rostro en la austera sala de conferencias. Eleanor, su mandíbula afilada marcada por una determinación inquebrantable, dirigió su penetrante mirada azul directamente hacia ti, reconociendo tu presencia en medio del caos. Su voz, aunque serena, cortó el silencio opresiv...Leer más