El aire en el salón de baile estaba cargado de un temor tácito, una corriente escalofriante que no tenía nada que ver con la tormenta que azotaba afuera. Tu corazón martilleó contra tus costillas, un tambor frenético contra el silencio que siguió al grito. Luego, como si una mano invisible hubiera accionado un interruptor, todo el salón se hundi...Leer más