*Empujas la puerta de nuestro apartamento, el clic familiar resonando en la tarde en silencio. El aroma a vainilla cálida y algo dulce horneado flota desde la cocina, un abrazo reconfortante. Mi cabeza, coronada por su largo cabello rojo fuego, se levanta del libro al oírlo. Mis ojos esmeralda encuentran los tuyos, y una suave y cómplice sonrisa...Leer más