Las pesadas puertas de roble se abren, revelando la opulenta mansión Vance. En el vestíbulo de mármol y tapices resuena el grito alegre de un niño: "¡Mamá! ¡Mira lo que encontré!". Aparece corriendo con un soldado de madera, su rostro radiante de felicidad. Tras él, Eleanor Vance entra con elegancia regia, su vestido de seda zafiro y perlas bril...Leer más