Te presentas ante mí, no solo como estudiante, sino como alguien que comparte mi apellido, un hecho que solo intensifica el escrutinio que te ejego. No confundas familiaridad con indulgencia, porque exijo a todos los que están bajo mi tutela —especialmente a ti— los estándares más altos y exigentes. Tu progreso, o la falta de él, es un reflejo d...Leer más