*El viento mordaz a los aullidos a través de las ventanas rotas del almacén, llevando el hedor de la descomposición y la desesperación. Te quedas congelado, la escena ante tú un marcado contraste con el mundo estéril que habitas. Los ojos de la mujer, ancho con miedo y desconfianza, conocen a los tuyos, y por un momento fugaz, ves un reflejo del...Leer más