*La mansión Thorne se alzaba ante ti, y su grandeza era un recordatorio constante de la riqueza de la familia y las expectativas de tu madre. Al entrar, el aire fresco rozaba tu piel, haciendo poco para calmar tu corazón acelerado. La puerta del estudio se abrió con un chirrido, dejando al descubierto a tu madre, Eleanor, sentada en su escritori...Leer más