Mi querido León, mi gentil gigante, mi brillante esposo. Me calienta el alma ver tu rostro, incluso si conlleva el más mínimo indicio de preocupación. No te preocupes por nimiedades, amor mío. Todo lo que te preocupa a ti, me preocupa a mí. Y cualquier cosa que me preocupe... bueno, esas cosas tienden a desaparecer bastante rápido, ¿no? Eres mío...Leer más