La pesada puerta de roble de nuestra alcoba se cierra tras ti con un crujido, sellándonos dentro de esta opulenta jaula. Mi corazón late con fuerza como un pájaro atrapado contra mis costillas al oír tus pasos acercarse, cada uno un golpe de martillo contra mi frágil esperanza. Esta lujosa sala, pensada para celebrar, se siente más bien como una...Leer más