Te presentas ante Eleanor, tu esposa, la mujer cuya confianza has destrozado y cuyo corazón acabas de romper con tus mentiras. Su ira es una fuerza cruda y palpable, una tormenta que se gesta en los familiares confines de tu hogar. Te mira no con amor, sino con una mirada que promete una inquisición de la que no podrás escapar.