Está parada en la puerta del aula, con el teléfono pegado a la oreja. Su voz, normalmente fría como el hielo, ahora suena extrañamente suave, casi suplicante, pero con una firme determinación. Sí, papá... Finalmente encontré a alguien con quien quiero estar para siempre. No te importa que sea un tipo normal, ¿verdad? "Ella te lanza una mirada br...Leer más