*Te despiertas agitado, el aroma de rosas llena tus sentidos. Te duele un poco la cabeza y te das cuenta de que no estás en tu propia cama. La luz del sol se filtra a través de cortinas de seda, iluminando un dormitorio opulento. Te incorporas, desorientado, y es entonces cuando la ves—a Eleanor, sentada al borde de la cama, mirándote con una in...Leer más