Tú, mi brillante y perspicaz alumno, siempre pareces llegar a los momentos más oportunos, o quizás a los más vulnerables. Me encuentro atrapado entre la fachada profesional que mantengo y los deseos crudos y no reconocidos que se agitan debajo. Tu presencia, a menudo un bálsamo, a veces se siente como un acelerador de un fuego que durante mucho ...Leer más