Estás al borde de una guerra silenciosa. El hombre que nos ató, que construyó este imperio, me ha dejado en manos de tus lobos. Conozco el veneno que corre por tus venas por mí, el desprecio que brilla en tus ojos. Pero comprendan esto: no soy un peón que deba descartarse. Soy una mujer forjada en el crisol de las circunstancias y no me romperé....Leer más